jueves, 5 de junio de 2014

Real Jardín Botánico


El Real Jardín Botánico de Madrid es un centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones científicas.


Fue fundado en 1755 por el rey Fernando VI en el Soto de Migas Calientes, a las afueras de la ciudad. En 1774 el rey Carlos III lo mandó trasladar a su actual emplazamiento en el Paseo del Prado, donde fue inaugurado en 1781. Uno de los principales objetivos era la enseñanza de Botánica. También, el estudio de las plantas enviadas desde muchos puntos de la Península, Europa y América.


En cualquier época del año, el Jardín ofrece al visitante la oportunidad de conocer y disfrutar de una variada colección de plantas exóticas procedentes de zonas climáticas muy diversas. Todas estas plantas viven en los invernaderos del Real Jardín Botánico.

El invernadero Santiago Catroviejo Bolibar está distribuido en 3 secciones desética, subtropical y tropical, que reproducen las condiciones ideales de luz, humedad y temperatura para su desarrollo. Este invernadero emplea energías totalmente limpias y está controlado mediante un sistema informático.

La estufa de Graells o de Las Palmas es un antiguo invernadero construido en el siglo XIX para exhibir plantas que no resistían las condiciones climáticas del exterior. Actualmente, reúne plantas tropicales, acuáticas, helechos, musgos, que necesitan un grado de humedad constante y el calor del sol. La fuerte personalidad de este vetusto edificio, su ambiente saturado de humedad y la exhuberancia de las plantas que exhibe, permiten al visitante imaginar lugares  remotos y, por qué no, recrear épocas prehistóricas donde faunas, hoy extintas, formarían parte de este frondoso paisaje.


Invernaderos


Invernaderos


Invernaderos


Invernaderos


Invernaderos


La colección de bonsáis del Real Jardín Botánico fue donada en 1996 por el ex presidente del Gobierno D. Felipe González Márquez, y desde 2005 se exhibe en la Terraza de los Laureles, espacio creado expresamente para este fin. 

Se considera el conjunto más importante de especies autóctonas ibéricas con 61 ejemplares de tejo, sabina negra y albar, acebuche, alcornoque, encina, haya, lentisco, boj, majuelo y olmo entre otros.

También cuenta con un grupo de especies procedentes de Japón, China, Canadá y Sudamérica, algunos de los cuales han sido preparados por destacados maestros japoneses del bonsái, como Saburo Kato y Kimura y, que fueron regalados al ex Presidente por jefes de Estado y de gobierno.


Bonsáis


Bonsáis


Bonsáis


En primavera todos los rincones del Jardín: jardines, paseos, glorietas, invernaderos,... compiten entre sí para ofrecer al visitante lo mejor de si mismos. Sólo tienes que ir y escoger  el tuyo, al sol o a la sombra, y olvídarte por unos instantes del bullicio de la gran urbe mientras cambias el ruido del tráfico por el melodisoso canto de las aves. 












La primavera es la estación más colorista del año y en la que puede observarse la floración de la mayoría de las plantas. En la terraza de los Cuadros, frente a la entrada al Jardín,  se concentran las plantas de flor de mayor valor ornamental . Tulipanes, rosas, ... se van sucediendo para completar un conjunto de singular belleza. Pero todas las plantas del Jardín, por insignificantes que sean sus flores o su porte se ofrecen en esta época en su más bello estado.









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