martes, 16 de diciembre de 2014

Sobre las cámaras fotógraficas - Parte I


 Se acercan fechas especiales y pronto comenzará otro nuevo año y con ello quiero empezar con unos pequeños artículos sobre fotografía básica que espero que sean de utilidad. Por Internet encontrarás millones de artículos relacionados con este mismo tema y mi intención no es caer en la redundancia, sino de compartir con los demás eso que han compartido conmigo amigos, alumnos, profesores y la propia experiencia.

Una de las primeras cosas que quieren saber las personas que quieren comenzar a profundizar en este maravilloso mundo de la fotografía (y que siempre me preguntan alumnos y amigos) es cuál cámara puede ser la idónea para ellos, la respuesta que doy siempre es la misma... 

Todas las cámaras sirven para aprender a disparar buenas fotografías, el límite que tenga cada una de ellas te va ha condicionar en el aspecto técnico y te va impedir mejorar en el aspecto creativo, NO a hacer peores fotos. Eso sí, siempre recomiendo que, en la medida de lo posible (es decir de los bolsillos), se compre una cámara que permita opciones manuales ya que con ellas se avanza notablemente en el aprendizaje de la técnica fotográfica y te abre a un mundo de una infinidad de posibilidades creativas.

Con el avance tecnológico de hoy en día se pueden encontrar cámaras de este tipo -con opciones manuales- en todos los modelos de equipos existentes por lo que la respuesta a la pregunta que me plantean y que he menciodo al principio del artículo la tiene el usuario, o sea tú. Eres el que debes saber cuales son tus pretenciones con respecto a la fotografía, ¿es un hobby? ¿una pasión? ¿es parte de tu vida, de tu futuro?.

Por ejemplo ¿estás dispuesto a cargar con un pesado equipo en una gran mochila cada vez que quieres salir a hacer fotos? porque si no es así no te merece la pena comprarte una DSLR, no sabes la cantidad de gente que se compra una porque le gusta la fotografía y luego esta termina en un armario de donde sólo sale un par de veces al año y ten la seguridad de que, de esta manera una DSLR no te va a ayudar a mejorar en fotografía, más bien al contrario.

Entonces ¿qué cámara me compro?, pues depende de para qué la quieras y depende qué aspecto de la fotografía es la que más te gusta y es aquí donde si te puedo echar una mano contándote brevemente las propiedades de cada una de ellas. Pero para hablarte de modelos o tipos de equipos debes saber primeramente qué es una cámara y cuáles son las cosas en común que tienen todas ellas y en esto nos centraremos en este primer artículo.

Para que no te resulte pesado de seguir hablaré de estas cosas de manera general, sin entrar en detalles ni en las diferencias que tiene cada modelo, pero no te preocupes porque eso lo veremos más adelante.

Una cámara fotográfica digital es básicamente una caja oscura que deja pasar la luz el tiempo suficiente para que la imagen enfocada pase a través del objetivo y sea captada por su sensor. Independientemente del modelo, todas cuentas con elementos mínimos que permiten su correcto funcionamiento.

Por ejemplo todas llevan un visor y/o una pantalla digital para poder visualizar y componer una escena y un objetivo que permite encuadrar y enfocar eso que estás mirando, este objetivo también se encarga de dirigir la luz -la imagen- hacia el sensor, además lleva un diafragma de apertura variable que controla la cantidad de luz que pasa a través de él.

Todas disponen de un obturador que controla el tiempo que pasa la luz al sensor y que nosotros accionamos a través del botón de disparo, además incorporan un fotómetro que se encarga de medir la luz que está pasando a través del objetivo para así poder calcular la exposición necesaria para que la imagen quede bien expuesta.
 
El sensor es el corazón de la cámara, el que recibe la luz que ha pasado a través del objetivo y crea la imagen. Al igual que la película tradicional -de carrete-, el sensor se ocupa de captar toda la información posible, pero a diferencia de esta, no la fija, para ello los equipos cuentan con un procesador (interno) y una memoria (externa). En el sensor no sólo importa el tamaño y la resolución sino que también el tamaño de los fotodiodos (píxeles), ya que no es lo mismo distribuir 16 millones de fotodiodos en un espacio 6 por 10 milímetros que en una superficie de 24 por 36, es por eso que los modelos de cámaras compactas más avanzadas (más caras) tienen menos megapíxeles que las más básicas (más baratas), ya que de esta manera se consiguen píxeles más grandes que captan mejor la luz dando como resultado imágenes con menos ruido y mayor nitidez.

El procesador es uno de los componentes menos accesible para nosotros, pero no por ello menos importante. Es el encargado de procesar los datos que han llegado al sensor y de enviar estos datos a la tarjeta de memoria. Además, al igual que un software de ordenador, es el que nos permite acceder a las opciones que ofrece la cámara e influye directamente en la calidad de la imagen.

La tarjeta de memoria es la que almacena los datos se la imagen que se ha capturado, hay una gran variedad de modelos y capacidades, aunque últimamente se utilizan básicamente dos las SD y CP, éstas últimas más enfocadas a los equipos profesionales. Lo más importante a tomar en cuenta en una tarjeta es la capacidad y la velocidad de transferencia, es decir, la capacidad que tienen de recibir y entregar datos.

Finalmente todas las cámaras necesitan una batería que es la que permite que todo esto funcione.

No te olvides que lo importante no es el equipo ya que el no te hará tomar mejores fotos, aunque no lo creas es un mito eso de que por gastarte más dinero vas a conseguir mejores resultados sólo apretando un botón, todo lo que explicado más arriba es común a la mayoría de los equipos fotográficos y todos llevan ese famoso botón, incluso los teléfonos móviles de hoy en día.

Lo importante es aprender a observar con calma lo que tienes delante, a respirar el aire y disfrutar de la belleza de lo que contemplas, a sentirlo en el alma, dicen que las mejores imágenes son las que no se disparan, y estas se diferencian de las otras que no las puedes compartir, pero siempre las llevarás contigo y podrás disfrutar de ellas cada vez que cierres los ojos.

Hasta aquí este primer capítulo de fotografía básica, en el siguiente ya nos meteros de lleno en los distintos tipos de cámaras digitales existentes hoy en día :)