jueves, 6 de agosto de 2015

El lenguaje visual y la composición en fotografía VI


Como dije la semana pasada, en este artículo te voy a hablar de algo que seguro has escuchado infinidad de veces, la "Regla de los tercios". En otra ocasión te comentaba que muchas de las recomendaciones que utilizamos en el lenguaje visual y la composición en fotografía vienen de antiguo, de antes de que la fotografía ni siquiera existiese, y se han utilizado en pintura, escultura, etc.


La Regla de los tercios es una aproximación a la "Proporción áurea", descubierta hace más de dos mil años y que muestra una proporción que puede encontrarse tanto en la naturaleza como en figuras geométricas. Es una distribución del espacio de la imagen que genera una mayor atracción respecto del centro de interés. Actualmente, además de en las disciplinas mencionadas, también se utiliza en diseño, cine y televisión.


De la Regla de los tercios se dice que es una de las "reglas" más básicas de composición y que es lo primero que deberías aprender por la sencillez de su aplicación y por los resultados que ofrece. Personalmente, sin negar su importancia, me parece que primero debes sentir y dialogar con la escena y aprender a trasmitir lo que quieres con ella, para posteriormente utilizar esta técnica como mero apoyo para reforzar sensaciones.


Para aplicar la Regla de los tercios a tu escena, debes dividir la imagen en tres tercios imaginarios horizontales y  tres verticales. Los cuatro puntos de intersección de estas líneas serán los "puntos fuertes" de la imagen y te indicarán los lugares adecuados para colocar el sujeto principal en la escena. Muchas de las cámaras actuales tienen la posibilidad de sobreponer, sobre la imagen que ves en la pantalla LCD, estas líneas; te pueden ser muy útiles para componer.


Por ejemplo, si en tu escena sólo quieres destacar un punto de interés, lo ideal sería que lo situaras en uno de estos puntos, ya que generará mayor atracción en el espectador que cuando el objeto principal está en el centro de la imagen. Si quieres destacar dos sujetos en tu escena, deberías situarlos sobre dos puntos opuestos, formando una diagonal en la imagen. También puedes formar una L (o triángulo) entre los objetos de interés.





A la hora de situar el horizonte en un paisaje, puedes utilizar una de las líneas horizontales de la imagen para colocarlo. Dependerá de la escena y de lo que te interese destacar cuál de estas líneas utilizar. Si te interesa dar más importancia al suelo, pon el horizonte en la línea superior, si, por el contrario, te interesa destacar el cielo, ponlo en la línea inferior.


En los retratos también puedes probar con esta técnica colocando, por ejemplo, el ojo que estás enfocando en uno de los puntos fuertes, si se trata de un primer plano, o utilizarlos para colocar a la persona, si el plano es más amplio. Respetando, siempre, eso sí, según lo que quieras expresar, la dirección de la mirada.


Pero, ojo, hay algunas escenas en las que el cielo o el suelo son demasiado importantes y la otra zona de la imagen funciona bien como complemento, para reforzar lo que quieres trasmitir. En este caso, lo que puedes hacer es dividir uno de los tercios de la imagen (superior o inferior) otra vez en tres líneas horizontales y colocar el horizonte en una de esas líneas. En retrato también puedes aprovechar estos consejos, dependiendo de lo que quieras trasmitir.







Debes tener en cuenta que no todas las fotos deben seguir esta "regla", ya que algunas lo que buscan es la simetría para conseguir, de esta forma, una imagen armónica. Por ejemplo, piensa en una escena en la que se incluye un reflejo, acá es más interesante colocar el horizonte en el centro de la imagen.



En retratos, cuando los sujetos están de frente, mirando a la cámara, también hay una simetría, por lo que es más que recomendable que los coloques en el centro de tu escena. En el caso de los primeros o primerísimos planos prueba a dejar los ojos en la línea superior de la imagen.




Recuerda que, aunque se hable de "regla" no debe considerarse como tal, de hecho ninguna de las cosas de las que he hablado a lo largo de estos artículos son reglas, sino guías que te ayudan a mejorar tu manera de representar las imágenes. Así que, si dentro de ti algo te dice que hay una manera mejor, utilízala. Personalmente, cuando una escena es muy importante, la capturo siguiendo mi percepción y también buscando dentro de estas recomendaciones la que más se adecúa a la escena y lo que quiero representar de ella. Luego, en posproducción, selecciono la que más se ajusta a lo que quiero.


¿Tienes más ideas para utilizar esta "regla" a la hora de componer? Te invito a que las compartas y, si tienes dudas o sugerencias, estaré encantada de recibir tus comentarios.

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