domingo, 14 de febrero de 2016

Receta de fotografía de gotas


Con este artículo doy inicio a una nueva sección en mi blog, donde te iré dando algunas recetas fotográficas que espero te parezcan interesantes... en este caso dos sencillas recetas sobre cómo fotografiar gotas con flashes de mano.

Una de las ventajas que ofrecen los flashes de mano (de zapata) es que regulan la intensidad del destello con la duración del mismo, esto quiere decir que siempre disparan con la misma intensidad lumínica, pero por diferentes espacios de tiempo. Así, mientras menos potencia coloques en el flash, menos tiempo durará el destello, por lo que a bajas potencias (1/32, 1/64 o 1/128) el destello sólo dura milésimas de segundo, aproximadamente a 1/20000 en 1/64 (dependerá del modelo del flash). Todo esto que te cuento supone una gran ventaja, especialmente si no dispones de equipos profesionales que permitan disparar a alta velocidad (sólo los flashes de estudio de alta gama suelen tener esta opción); lo que significa que con flashes de reducido precio (como los Yongnuos manuales) puedes haces este tipo de fotografía.




En Internet encontrarás una infinidad de modos de fotografiar gotas a alta velocidad, con técnicas realmente trabajadas, yo te voy a contar dos técnicas básicas, que puedes hacer con pocos recursos. En cualquiera de los dos casos puedes utilizar un fondo blanco o de otro color (dependerá del color del líquido y de los resultados que quieras obtener), algunos colocan gelatinas en el flash para dar color al fondo y a las gotas. Las gotas pueden ser de agua, leche u otros líquidos a las que puedes añadir color (por ejemplo con tinta china o colorante alimenticio).

Ingredientes (utilizados para las imágenes que ilustran este artículo):

- Cámara con zapata.
- Trípode.
- Disparador de cable o inalámbrico.
- Flash Yongnuo YN560 (II, III ó IV).
- Radiofrecuencia Yongnuo RF603C II.
- Agua.
- Gotero sanitario (sistema de infusión) y suero.
- Tinta china.
- Mesa, base de plástico, fondo de cartón blanco.
- Copa.
- Moneda.
- Cuerda con un peso en uno de sus extremos. 
- Papel de cocina o similar para ir secando la base.



Receta 1: Corona

La primera forma de fotografiar gotas es directamente sobre una superficie plana, en este modo las gotas no saltan tan altas como en las que veremos más adelante, pero las coronas que se forman son muy bonitas. Puedes utilizar lo que quieras como base, en este caso he utilizado una lámina de plástico traslúcida de unos 50 x 70 cm. y 2 mm. de espesor, que tiene la ventaja de que se limpia y seca muy rápido, lo que especialmente útil si vas a teñir el líquido. La mesa donde tomé las imágenes está arrimada a una ventana sobre la que apoyé un cartón blanco para que hiciera de fondo.  



Para las gotas, puedes utilizar un gotero sanitario para suero, así regularás la frecuencia de la caída de las gotas; como alternativa, un simple vaso de plástico con un pequeño agujero, lo suficiente para que caigan gotas de manera continua pero no un chorro, te puede servir; de todas maneras los goteros sanitarios los encuentran por menos de un euro en farmacias, el único inconveniente que tienen es que se tienen que introducir en tapones de goma, por lo que también necesitarás suero (un bote pequeño vale, luego lo puedes rellenar con una jeringa grande), o algún recipiente que permita este tipo de tapones. Debes sujetarlo en un lugar más alto que donde vayas a situar el gotero, yo en el estudio lo coloco en un pie, pero en este caso lo sujeté a la cortina de la ventana. La punta del gotero tiene que estar firmemente colocada en un brazo articulado o similar.

 
Coloca la cámara en un trípode y sitúala en el lugar desde donde vas a disparar; la distancia focal, mientras más larga (más zoom) más acercarás las gotas, (toma en cuenta que a mayor distancia focal más cerca sacarás los objetos, pero debes considerar la distancia mínima de enfoque del objetivo); en este caso utilicé un objetivo macro (100 mm.). Profundidad de campo más o menos amplia, para asegurarte el enfoque, f 8 ó f 11; velocidad de obturación a 125 ó 200, lo suficiente para que la luz ambiente no influya en la toma, ISO 200 ó 400, dependiendo de la apertura, balance de blancos en Flash.


La luminosidad de la sala debe ser suave, pero debe permitirte ver con claridad, para asegurarte de que la luz ambiente no va a contaminar en tu escena, puedes tomar una imagen, con los parámetros mencionados, pero sin disparar el flash, si el resultado es una imagen negra (o muy oscura), esa luz no afectará a tus fotografías. Potencia del flash a 32, 64 ó 128, tomando en cuenta que a menor potencia, menos de duración de destello, pero también menos luz a la imagen. Puedes dirigirlo al fondo (sólo si este es claro), o de manera lateral (90º), a aproximadamente medio metro de donde van a caer las gotas y a la altura de estas; no hace falta suavizarlo pero si colocarle una aletas (o cartulina negra, como en la imagen) para que la luz no llegue a la cámara. Deja caer unas gotas, coloca una moneda o similar en el lugar donde han caído y enfoca, pasa el enfoque a manual (esto último para que la cámara no esté intentando enfocar cada vez que pulsas el botón de disparo, una vez has hecho esto no puedes mover la cámara ni cambiar la distancia focal del objetivo, si lo haces, debes volver a enfocar). Has una prueba para verificar la luz y el enfoque, retira la moneda.
 

Ya puedes comenzar a trabajar, regula la frecuencia de la caída de las gotas, que no sean ni demasiado rápidas ni demasiado lentas, aproximadamente cada 1 ó 2 segundos, deja caer primero algunas gotas para que sepas la regularidad en la que caen, en el caso de las imágenes, me he sentado al lado de la cámara y he comenzado a contar la frecuencia (1,1,1...) en que chocaban las gotas en la base, cuando me sentía segura, empezaba a disparar. Cuando consigas capturar una gota lo verás en el momento del disparo, verifica en la pantalla de la cámara que lo has conseguido. Necesitarás muchas tomas para conseguir los resultados que quieras. Con respecto al color he comenzado directamente con el suero las primeras pruebas, luego iba parando el goteo, colocando gotas de tinta china en el lugar donde caían las gotas y volvía a comenzar, paraba, secaba y limpiaba, cambiaba de color, etc.




 
Receta 2: Gotas de cristal



La otra manera que puedes utilizar para fotografiar gotas es sobre un recipiente lleno de agua o del líquido que quieras (hasta el borde). En este caso utilicé una copa de martini que llené hasta el borde con agua. El sistema de goteo es el mismo que el anterior y los datos de la cámara también (f8-11, V 125-200, ISO 200-400). El flash está colocado como luz principal (45º), al lado de la cámara, no tiene ningún difusor de luz. La altura en que coloques la cámara dependerá de qué parte del recipiente quieres que se vea, yo la fui variando para conseguir diversos resultados.


Para realizar el enfoque ata una cuerda, con un pequeño peso en uno de sus extremos, en el mismo lugar donde tienes colocado el gotero, comprueba que están en línea y enfoca el objeto, pasa el enfoque a manual y retira el objeto. Ya puedes comenzar a trabajar, regula la frecuencia de la caída de las gotas de la misma manera que en la receta anterior: que no sean ni demasiado rápidas no demasiado lentas, aproximadamente cada 1 ó 2 segundos, deja caer primero una gotas para que sepas la regularidad en la que caen. En el caso de las imágenes comencé con líquido transparente, y luego fuí añadiendo gotas de tinta china en el centro de la copa, así, al caer las gotas se iban fundiendo con el color (amarillo-verde-rojo, en ese orden).




¿Tienes otros consejos que añadir para mejorar estas recetas? ¿Te ha quedado alguna duda?

Para ver el resto de la serie y los metadatos de las imágenes puedes visitar el siguiente enlace:

Receta de fotografía de gotas