lunes, 25 de julio de 2016

Visibles #1



Soy Baal, tengo 23 años, actualmente estoy en paro y mi último trabajo fue de captadora y sensibilizadora F2F para una ONG. Tenía 16, 17 años cuando estuve completamente segura de que era lesbiana.



Cuando tenía unos 12 años, más o menos, ya sabía que me gustaban las chicas, pero me sentía confusa porque a las otras chicas le gustaban los chicos. Yo vivía en un sitio diferente de donde nací y a donde me crié y ahí la gente era muy tradicional, muy xenófoba, muy homófoba, muy de tener cuidado y demás, todo eso unido a que todavía era muy chiquitita hizo que sólo le contara lo que me pasaba a mis amigos y amigas más cercanos, ellos lo tomaron bien, con un poco de morbo, como con todo a esa edad, “Ah! ¿Te gustan las tías? Oh! Cuéntame más!…


Yo sabía que era bisexual, porque te tienen que gustar los hombres ¿Cómo no te van a gustar los hombres? yo no sentía que me atraían, pero tenía que ser así. Cuando tenía 14 años mis padres me pillaron en unas conversaciones subidas de tono y se los conté. Para mi padre fue como si le hubiera puesto un café, en plan “y ¿qué quieres? ¿un pin? ¿qué te felicite?”… fue lo más normal del mundo; pero mi madre pensó que lo hacía sólo para llamar la atención y, aunque al día de hoy me acepta, no entiende cómo no me puede gustar las pollas… “si eres mi hija, como no te voy a comprender, a querer, a aceptar, pero es que no entiendo cómo no te pueden gustar los penes” y yo pues “no me gustan, eso es así…”. Más adelante se lo conté a mi hermano pequeño y al resto de la familia.


Por lo general no he tenido ningún problema con toda la gente que es cercana a mí, pero sí lo he tenido en otras situaciones, ya que yo no soy una persona que le guste estar dentro del armario, de esconderme porque yo soy como soy, además, nadie esconde que es hetero ¿Por qué tendría que hacerlo yo?. En un reconocimiento de trabajo, por ejemplo, te hacen preguntas como si fueras hetero, no dan la posibilidad de que tu tengas otra orientación sexual. En otro momento lo he tenido que usar como “defensa” con un compañero que quería ligar conmigo sólo porque era mujer, se estaba poniendo muy pesado por lo que le dije “mira, no quiero nada contigo, pero es que además soy lesbiana”, no me gustó nada tener que hacer eso.


En general, cuando se han enterado en el trabajo que soy lesbiana, es como “¡No! ¿tú lesbiana?, no pero si tú eres muy guapa, a ti te tienen que gustar los tíos, ¿cómo vas a ser lesbiana?, tiene que ser una broma… Yo no soy el prototipo de mujer femenina, a mí se me ve de lejos que me gustan las mujeres, ¿por qué a la gente le resulta tan complicado creer que no me gustan los penes?, en fin... Luego por lo general me tratan como siempre, normal, en plan “no, no, si yo te respeto”, manda cojones, es que si no me respetaras porque me gustan los coños en vez de los penes, ¡hostia! Es que yo también te respeto a ti...


A las chicas que todavía no se han atrevido a salir del armario yo les diría que sean sinceras, ya está, o sea, aceptaros vosotras mismas que es lo más importante, porque la gente va y viene, la gente siempre os va a criticar por algo, sea por vuestra sexualidad, sea por vuestra forma de vestir, vuestra forma de pensar, siempre os va a criticar por algo. Aceptaros a vosotras que es lo importante y ya luego todo el resto dará igual.

***

Nota: Quiero disculparme con todas las personas bisexuales, no heteros y no-homo por mis comentarios, no pretendo herir a nadie ni discriminar, entiendo que la bisexualidad no es una etapa y sólo pretendía explicar mis vivencias siendo lo más fiel a lo que sentí en cada momento. Entiendo que utilizar la bisexualidad como una etapa es jodidamente denigrante para las bisex y que les invisibiliza, y quiero aclarar que sólo ha sido la forma en la que viví mi salida del armario, más no por ello quiero fomentar el uso de la bisexualidad como "defensa" o utilizarla de cualquier forma. Ya es suficientemente complicado ser visibles dentro del campo LGTB+ como para pisarnos y dañarnos entre nosotras.