lunes, 22 de agosto de 2016

Visibles #3


Soy Lucía, tengo 26 años y soy profesora. Yo sospeché desde siempre que era lesbiana, pero hasta que no conocí una chica y estuve con ella durante un tiempo... hasta que no pasé mi primera noche con ella no lo vi claro. Tenía 22 años.

Después de aquella noche con mi primera chica... para mí fue tan revelador, tan evidente que había descubierto una parte de mi identidad que pensé “esto se lo tengo que contar a alguien”, llamé y avisé a todos mis amigos, bueno no a todos, pero sí a los más cercanos... Ellos reaccionaron muy bien, bueno algunos fliparon, otros alucinaron, se quedaron completamente anonadados, pero muy bien. Hubo alguna amiga que me dijo “hay tía, pero ¿en serio?, ¿estás segura?, no será una cosa... qué mal ¿no?, qué pena”. Pero bueno, que pena no, no pasa nada tampoco.


Mis padres todavía no lo saben, es una familia muy tradicional y... imposible, no es planteable... de momento, es una cosa que me he preguntado muchas veces, si apareciera la mujer de mi vida y fuera una relación estable, con la que yo estuviera ilusionada, sí, entonces me atrevería dar el paso, por amor sería capaz. Tengo tres hermanos, mi hermana, la más pequeña no lo sabe, era muy pequeña cuando yo lo descubrí y aún no se lo he contado; también tengo un hermano mayor y otro pequeño y ellos sí lo saben, para ellos fue un shock impresionante, se quedaron completamente en silencio, no se lo podían creer y de hecho yo creo que, durante un tiempo, para ellos fue un tema muy tabú, les resultaba muy difícil aceptarlo. Ahora ya lo aceptan o por lo menos no tienen problema en hablar de ello.


Llevo muy poco tiempo trabajando, pero no podría contarlo allí, porque se trata de una institución católica y estoy convencida de que si se supiera perdería el trabajo, entonces, una vez más no es planteable.


Yo veo que es muy distinto el comportamiento de la sociedad, dependiendo de qué parte de ella estemos hablando; si es gente joven, cercana y demás por lo general es más abierta y comprensiva, yo creo que Madrid es una ciudad maravillosa en ese sentido. Pero en cuando empieza a subir un poco la edad... parece mentira, pero estamos mucho más en la España profunda de lo que parece; yo recuerdo de estar con una chica dándome un beso en la calle y un señor se nos acerca a medio metro y se nos queda mirando con los ojos muy abiertos y decirle “se puede ir usted a la porra”; no sé, hay gente que te mira muy mal por la calle y a otros les da igual que es lo que debería pasar. En la universidad cuando lo conté si hubo alguno, sobre todo chicos, que tiraron enseguida de comentarios, digamos, sexualmente hirientes, del tipo “cuando hacemos un trío” en fin... por el hecho de que tú seas lesbiana o bisexual ya están legitimados a decirte cualquier tipo de guarrería y eso es lamentable, además de machista.


A lo mejor yo no soy la más indicada para hablarles a las chicas que todavía no se han atrevido a salir del armario, casi necesitaría los consejos yo. Pero sí les diría que se confíen al menos con alguien, porque da muchísima paz, aunque sea con una sola amiga o con un solo amigo, es maravilloso porque además te ayuda a aceptarlo, sobretodo si te acabas de dar cuenta, es alucinante lo que te supone el contarlo, es hacerlo real y poder aceptarte también a ti misma, el hecho de que otra persona lo sepa es una cosa impagable, es tener un apoyo que sabe realmente como eres, porque negarte a esa parte de tu identidad es muy duro, entonces es importante que lo puedas aceptar y que haya gente que te conozca realmente como eres.