lunes, 28 de noviembre de 2016

Visibles #7


Soy Fany, tengo 31 años y soy entrenadora personal y preparadora física. Tenía 20 años cuando estuve segura de que era lesbiana.



Empecé a sentir cosas o a ver cosas que no eran de forma heterosexual, que a algunas chicas las veía como algo más que amigas y se los conté a mis amigos, la verdad es que tenía suficientemente confianza con ellos como para hablarlo; ellos reaccionaron bien, sorprendidos porque no se lo esperaban pero bien. Ahora hablo con ellos de forma tranquila, igual que ellos me comentan sus historias amorosas pues yo les comento las mías; a veces me da un poco más de reparo a mí de contarles que a ellos que les cuente, creo que muchas veces tienes el sentimiento de que va a ser mucho peor, de que va a ser un drama, pero, por lo menos en mi caso, a sido todo muy tranquilo, a ellos les ha dado bastante igual y yo creo en ese aspecto puedo decir que soy bastante afortunada.


Tenía 22 años cuando se lo comenté a mi madre, la verdad es que yo creo que casi no hizo falta ni comentárselo porque en realidad nunca se lo había ocultado. Cuando comencé con mi primera chica, a la hora de hacer planes yo siempre le decía que me iba con ella de vacaciones, o a dormir a su casa, etc. Lo único que ella me dijo es que por qué no se lo había dicho desde el principio, que bueno que en realidad no pasaba nada, todo normal y sin ningún problema. A mis hermanos se los comenté a todos una vez que se lo comenté a mi madre, de hecho mis hermanos lo sabían porque en las celebraciones familiares siempre han venido mis parejas, ellas han sido una persona más como han podido ser las novias de ellos y bueno, llega un punto en que esta dado todo por hecho. Mis padres están divorciados por lo que a mi padre tarde más en decírselo, pero porque realmente tampoco tenemos una buena relación, tampoco he tenido problemas con él en este sentido.


En el trabajo creo nunca nadie ni me ha preguntado ni yo he tenido que decirlo, simplemente no oculto nada pero tampoco es algo que vaya contando, en algún momento se ha dado la situación en que lo he dicho pero no ha pasado nada. También es verdad que ha sido con gente joven con la que me ha tocado enfrentarme a este tipo de situaciones, gente que ya estaba más familiarizada con el mundo, con la sociedad o gente más moderna que lo ha visto un poco más de cerca y ha sido más fácil en ese aspecto.


Con respecto al comportamiento de la sociedad, en general, cuando sabe que soy lesbiana, ¡hombre! yo creo que hay de todo y siempre va a ver de todo, por muchos años que pasen, por muy avanzados que vayamos siempre va a ver gente que esté a disgusto, pero está a disgusto con la homosexualidad y con un millón de temas. Alguna vez he tenido que aguantar algún comentario de alguna señora bastante mayor o también del típico grupo de chicos que te dicen cosas si te besas con tu pareja en la calle, pero yo siempre me lo he tomado con sentido del humor. No he tenido ningún enfrentamiento ni bochornoso ni violento ni nada.


A las chicas que todavía no se han atrevido a salir del armario yo les diría que primero tienen que pensar en ser felices, por encima de cualquier persona. Yo sé que muchas veces las familias son muy cerradas, por temas religiosos o ese tipo de cosas, por lo que te puede resultar mucho más difícil, pero al final es tu vida, tu vida es tuya y nadie la va a vivir por ti, tienes que ser feliz y la única manera de conseguirlo es que te aceptes, te dejes llevar por el amor, por la felicidad y por el cariño de las personas que te apoyan.